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lunes, 5 de julio de 2010

Temporada de tesis y boda

Llega el verano, la vicaria llama a la puerta, las becas estatales acaban su segundo año de contrato. Son dos campanas que me preocupan. El dichoso comparativo en tu cabeza.

Este fin de semana tengo boda en mi Calahorra. Si no fuera por este cansancio de colchón caducado estaría más entusiasmado. La verdad que necesito un poco de respiro del calor agobiante de Madrid. Además, siempre jugar en casa es más sencillo.



Este fin de semana el guapo se ha enganchado a la serie 'la pecera de Eva'. Sus capítulos de 20 minutos son bastante dinámicos, han conseguido incluso mantenerme despierto en un Domingo de siesta fácil. Lo que no se me puede escapar es una comparación fácil entre este programa de Telecinco con su antecesor 'In treatment'. Si comparas las entradas de ambas series puedes ver que los creadores españoles no tuvieron una idea completamente original. También puede ser un guiño a los que les inspiraron.



sábado, 19 de junio de 2010

El centro del universo

Debido a mi crecimiento en una pequeña ciudad y al periodo musical denominado pachangueo, al escuchar ciertos ritmos no puedo parar de mover mis piernas. La verdad que nunca me ha costado bailar delante de nadie. De hecho, nunca he entendido a la gente que entra en un bar o una discoteca y se pone a hablar. En la zona de marcha de mi ciudad, la ronda, la técnica era bastante sencilla. Si quieres bailar o hacer el idiota te quedas dentro del bar, si quieres hablar tranquilamente sin que la música te moleste te tomas algo fuera.

Toda esta entrada es para reivindicar esos momentos. Muchos hombres se empeñan en no mover un músculo de su cuerpo cuando cierta música está sonando. Como si moverse fuera en contra de su estática virilidad. Cuando estás bailando con una persona se crea una burbuja en torno a los dos que ningún voujer puede comprender. Muchos heterosexuales ganarían más conquistas gracias a esta técnica, la mujeres son bastante débiles ante este embrujo. Por supuesto, si no te encuentras con la estática falsa cultura.

lunes, 15 de marzo de 2010

Los que siempre pringan


Nunca he sido bueno en esto de la memoria. Es algo que repito bastantes veces últimamente. Pero debido a todas las cosas que intento retener, acabo perdiéndome en una multitud de descuidos. La última la han tenido que sufrir mis amigas de Calahorra.

En mi pueblo hay una nueva costumbre que consiste en dar a los novios el día de su boda el regalo de manera original. Como el presente suele ser dinero, el grupo de amigos ('cuadrilla') debe idear una especie de miniginkana para que los agasajados obtengan el número de cuenta corriente.

Mis amigas suelen ser bastante originales. Cuando se casó la doctora hicieron dos muñecos de cartón piedra. Uno con el molde de un Nenuco y otro con el de una muñeca hinchable. Metieron el Nenuco en la silueta de la mujer de plástico y obligaron a la médico primeriza a intervenir mediante cesárea.

Esta vez están tramando algo con nuestras fotos en la niñez. Así que les he mandado una serie de fotos para que elijan. Ahí es cuando mi memoria me ha vuelto a jugar una mala pasada. Menos mal que algunos me conocen y me recuerdan mis lapsus mentales.