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jueves, 22 de julio de 2010

Tarjetero-carrito

La búsqueda de un libro de Alejando Nieto pudo satisfacer uno de los vicios de cualquier madrileño. Una nueva tarjeta en mi cartera. Todos tenemos una listas de ocupantes en nuestros bolsillo que en algunos casos podrían incluso hacer peligrar nuestra espalda.

Si ya no es suficiente con el DNI, la tarjeta de débito y de crédito, las empresas te regalan un juguete de plástico que te hace recordar las épocas en las que los sábados por la tarde jugabas al Monopoli. Una para los puntos de VIPS, otra como socio Fnac, la posibilidad de pagar a través del Corte Inglés, la IKEA family para formar parte de su filiación compulsiva,... Si a todo esto juntamos la tarjeta sanitaria, su prima la europea, la más de moda entre los parados, el carnet de conducir,...

Pues si ya no tengo suficientes, ahora poseo la tarjeta de las bibliotecas de la Comunidad de Madrid. Por supuesto, la de las bibliotecas municipales es otra. ¿Todo habrá sido por un mal encuentro entre Esperanza y Alberto?

lunes, 19 de julio de 2010

Saltar a la entrada

Me encanta ver las reacciones primarias de la gente. Me gusta ver a los desconocidos, será esa parte voyeur que todos tenemos. El anonimato del metro me encanta para observar las reacciones de distintas personas.

Un metro está parado en el andén. No hay nadie en el interior de sus vagones. Los primeros que llegan se preguntan si la huelga ha colapsado el servicio, si es el típico tren que no admite viajeros. Se sientan y esperan a que alguien les informe. Una pareja no para sus carantoñas por llegar al tiempo al vehículo estacionado. Una mujer mayor cargada hasta los dientes con la compra de las rebajas crea un efecto Matrix creyendo que de ese modo llegará más rápido a la entrada. Se podría decir que el vagón está muy concurrido, los usuarios tienden a llenar los asientos más próximos a su corto esprín. El último sorprendido va de traje y corbata, estaba un poco despistado y no se da cuenta que puede aprovecharse de una parada larga del tren. Gira su cuello y los reflejos saltan sus alarmas. Corre, no hay dudas en la carrera. Al llegar la meta pega un salto de victoria, lo ha conseguido se siente el héroe de un videojuego la pantalla ha concluido.

Yo era uno de los dubitativos del inicio, el ejecutivo mi captura diaria en el metro.

lunes, 28 de junio de 2010

Todavía quedan dudas

Vamos a topar con la iglesia. Hoy he revisado la última declaración de renta en mi trabajo. No es parte de mis obligaciones, pero en la central de Madrid todavía no tienen claro cómo se justifica la desgravación por alquiler de la Comunidad Autónoma de Madrid.

Hoy ha sido la última vez de este ejercicio que me he encontrado con la casilla de la Iglesia Católica. Ha sido después de leer el artículo de El País llamado Vaticalia. No sé ni cómo me he permitido preguntarle a mi compañera italiana sobre cuál era su opción, al menos la respuesta ha sido contundente.

Puede ser que leyendo el artículo no haya sido muy imparcial, pero ha habido un punto que me ha llamado la atención. En este artículo se demoniza, un pelín al menos, a Juan Pablo II y se alaba a Benedicto XVI. Presenta a Benedicto XVI como una especie de revolucionario, ¿será alguna estrategia extraña de limpieza de imagen?

lunes, 14 de junio de 2010

De vuelta al Parque del Oeste

Una de mis últimas aficiones es correr. Puede ser acompañado o sólo. He encontrado en mi compañero de trabajo João un buen instigador y una buena conversación. El culpable de mi creciente afición es absolutamente él. En agosto ya no estará en Madrid. A ver si nos da tiempo a ir a unas cuantas carreras estos fines de semana antes de que se marche.

Una de esas personas que podrán desaparecer para siempre de mi vida diaria, pero que el recuerdo no se borrará nunca.

lunes, 22 de febrero de 2010

Hacerse valer

El viernes tuve el placer de visitar a un artista en su casa. No realicé ninguna entrevista, disfrute de su obra entre las paredes en las que se fragua su obra. Es una iniciativa bastante gratificante propuesta por un colectivo que se ha hecho llamar Tres en Suma. Según me comentó la amiga que me ofertó este estupendo plan para una noche de viernes, en principio era una asociación de tres artista que abría las puertas de su casa para mostrar el fruto de su creatividad. Después se le han añadido más creadores, pero los tres espacios a visitar en la zona de La latina son los tres originarios de la idea.

Además de la exposición, han creado una revista de 100 ejemplares hechos a mano. Es una obra de arte al alcance de todos, es algo parecido a lo que se intento con el Pop Art pero sin ninguna estética comercial y sin rotativos para la impresión de camisetas. Salí encantado de la casa de Carmen Isasi, salí lleno de energía, y entré en un estado de anhelo de creación que me fascina. Gracias a estas iniciativas que muestran el producto del trabajo de los artistas, se propaga la mayor cualidad que posee el ser humano, su capacidad de creación.

Muchas gracias